Empiezo mi nueva temporada, fin de exámenes, comienzo de clases mañana mismo y retomando el proyecto final de carrera : "Plataforma LCMS basada en Drupal".
Primero tuve que hacer el análisis de requisitos, el diseño según el API de Drupal y ahora estoy en fase de implementación, lo que quiere decir que el ritmo de trabajo es impredecible y variable y directamente dependiente de ldos errores que me vaya encontrando por el camino.
El caso es que como ya salió la versión 5.x pues tengo que probar si puedo desarrollarlo todo con ella, cosa que no es tan obvia.
Genialidades de esta versión: el enorme aumento de la usabilidad en cuanto administración (por supuesto la cara al usuario final se la tiene que currar el desarrollador), ahora sí es orientado a tareas. Me empieza a recordar a Plone en ese sentido. Otras características como la tecnología AJAX que ya entró en la 4.7.x y sobre todo mayor robustez en módulos como webform totalmente mejorados y ampliado su API.
El problema es el síndrome de la eterna beta y las releases cambiantes: el ritmo de cambio es muy acelerado, no da tiempo a actualizar los módulos a las nuevas versiones por lo que se quedan escasos, sin embargo la comunidad abandona las antiguas versiones y se quedan obsoletas por lo que cuanto antes trabajes con la próxima beta (aunque incompleta) más opciones tienes de que te responda la comunidad.
El caso es que en toda esa vorágine sólo te queda delimitar muy bien qué es lo que necesitas de este CMS y mantenerte actualizado. Aún así empiezo a notar una etapa muy positiva en Drupal porque precisamente ahora las actualizaciones, instalaciones y administraciones de este gestor son mucho más fáciles y estables que antes, así que intuyo que atenuará el síndrome.
Y haciendo honor al título de acción y efecto de drupalear, termino anunciando la próxima incorporación de documentación de las antiguas versiones, del desarrollo de mi proyecto y de los tropiezos con esta nueva etapa 5.x.






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