traición

La maldición del Vista

Después de 4 meses de evaluación puedo decirlo con toda la tranquilidad: he sido estafada con el impuesto revolucionario que se cobran los portátiles con el Windows Vista. Y es que resulta inaceptable justificar las mejoras en diseño dejando a un lado, no sólo el rendimiento (¿alguien ha visto mi segundo core?) sino el propio funcionamiento.